Autoconfianza en Natación

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Desarrollando nuestro nivel óptimo de Autoconfianza…

La autoconfianza es clave para llevar a cabo nuestro máximo nivel en un entrenamiento y en una competición deportiva. Los nadadores seguros creen en sí mismos, por lo que se sienten confiados para llevar a cabo una prueba, alcanzando así su máximo potencial. Los deportistas menos seguros de sus capacidades, dudan sobre sí mismos; de sí son o no lo bastante buenos y así no logran su máximo potencial.

Según P. L. Linares: “Cuando dudamos de nuestra capacidad para triunfar o suponemos que algo va a ir mal, estamos creando una profecía autocumplida: Si anticipamos que va a suceder algo, en realidad estamos ayudando a que ello suceda. Por desgracia, en los deportistas esto es frecuente. Las profecías autocumplidas negativas son barreras psicológicas que provocan un círculo vicioso: La expectativa del fracaso conduce a un fracaso real, lo que baja la autoconfianza e incrementa las perspectivas de fracasos futuros”.

Las ventajas de tener un óptimo nivel de autoconfianza son:

1. Si tenemos confianza, estaremos más relajados ante la posible presión en un torneo; por lo que tendremos pensamientos positivos durante el mismo. Un nadador confiado estará enfocado a la hora de la partida, mientras que un nadador con poca confianza, se siente inseguro ante ella. Esto derivará en un incremento de ansiedad precompetitiva.

2. Estaremos más concentrados cuando tengamos confianza en nosotros mismos; ya que no prestaremos atención a otras tareas o estímulos. Cuando no sentimos dicha confianza, tendemos a preocuparnos sobre la aprobación o desaprobación de los demás o a pensar demasiado en fallos pasados. Por esto podemos concluir que la concentración y la autoconfianza están interrelacionadas y una interviene en la otra de manera constante en los entrenamientos y competiciones.

3. Un nadador seguro de sí mismo, va a plantearse grandes objetivos a alcanzar. Por el contrario, el desconfiado tiende a ponerse objetivos de muy baja dificultad. Los nadadores que están en los primeros puestos en las competiciones, suelen tener al comienzo del torneo expectativas positivas. Se sienten confiados para obtener buenos resultados en el mismo y esto los lleva a obtener autoconfianza y rendir al máximo durante todas las pruebas.

4. Una deportista con autoconfianza nunca da por perdida una prueba. Una de sus frases típicas sería: “Tengo que terminar de la mejor manera la competición”. Muchos nadadores se condicionan durante la competencia y dan por perdida la prueba, debilitando su concentración o perdiendo totalmente la confianza en sí mismos. Nunca debemos dar una prueba por perdida, por mucha ventaja que lleven los rivales; porque podemos modificar los objetivos de resultado durante la misma prueba, si vemos que no llegamos a los planteados en un comienzo.

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Figura 1. Fuente: Google.

Lo que pasa habitualmente en las pruebas por equipo, es que los nadadores con ventaja suele tener un nivel elevado de autoconfianza y esto influye en su nivel de rendimiento en la competición. Por el contrario, el equipo que va lejos en puntos de los primeros, se siente desconfiado por lo que su nivel baja. Es por esto que resulta tan difícil remontar la posición en un torneo parejo entre diferentes equipos. Aunque suele suceder que cuando el equipo que va perdiendo empieza a puntuar, este va obteniendo confianza y aumentando su rendimiento. Mientras que los aventajados empiezan a perder confianza y a salirles las cosas mal. Esto se basa en la focalización de atención: ¿A qué le damos importancia cuando estamos confiados y a qué cuando no confiamos en lo que podemos hacer en la siguiente prueba; por uno mismo y por el equipo?

Confianza Óptima

La confianza hace que se eleve nuestro rendimiento. Pero llega a un punto en el que un exceso de esta, puede provocar una disminución en el nivel de dicho rendimiento. Tenemos que ser realistas, la confianza puede ayudar a un deportista hasta un cierto punto, lo cual no significa necesariamente que este siempre vaya a tener una buena ejecución en competición. Pero es esencial si quiere desplegar su potencial máximo. Los problemas de autoconfianza pueden sobrevenir por falta o exceso de la misma.

Falta de Confianza

Un nadador puede tener gran técnica pero faltarle confianza en su capacidad para ejecutarla en condiciones de presión (cuando están en una prueba importante). Son muchos los nadadores que en tests de entrenamiento responden con un nivel altísimo de técnica y tiempo. Pero en competición, con cierto grado de presión, se deterioran y bajan mucho su rendimiento. Cuando no tenemos confianza, nos fijamos en nuestros fallos creándonos así cierta ansiedad, pérdida de concentración e indecisión; prestando atención a nuestros fallos y perdiendo así atención en la tarea que vamos a realizar (específicamente a la acción).

Exceso de Confianza

Los nadadores demasiado confiados tienen una seguridad falsa en sí mismos. En las competiciones se refleja de la siguiente forma: un nadador se enfrenta a otro de un nivel más bajo. El nadador aventajado empieza a tomarse la prueba con poca concentración y a realizar estrategias incorrectas. Consecuentemente, empieza a acumular errores, por lo que comienza a derivarse cierta desventaja. El rival con esta situación empieza a tomar confianza, haciendo que cada vez sea más difícil para el nadador excesivamente confiado remontar y ganar la prueba. Esta situación tiene lugar incluso entre los mejores nadadores, aunque estos normalmente no dejan que se produzca.

Muchos deportistas muestran un falso exceso de confianza cuando intentan disimular su propia indecisión. Este recurso es positivo para el nadador, porque siempre será favorable en la incidencia con el oponente, a mayor indecisión de uno mayor confianza del contrario.

Desarrollo de la Autoconfianza

La mayoría de personas piensan que la confianza se tiene o no se tiene, pero esto no es cierto. La autoconfianza la podemos obtener mediante entrenamiento, trabajo y planificación. Algunas posibles pautas serían las siguientes:

– La mayoría de los nadadores sienten gran autoconfianza cuando consiguen sus objetivos o logros de mucha dificultad para ellos. Las personas que ganan son las que tienen confianza. Pero: ¿Cómo vas a tener esa confianza si no ganas, y esa derrota es porque no tienes la suficiente confianza? Podemos encontrar la solución en los entrenamientos. Tenemos que procurar acciones de logro en los entrenamientos, con lo que aumentará nuestra autoconfianza y esta será preparatoria para una competición. Para generar confianza, no hay nada como experimentar en los entrenamientos lo que se quiere lograr en la competición. Las situaciones de entrenamiento deberán ajustarse en el mayor nivel posible a la realidad en un torneo. La corrección continua de la técnica en los entrenamientos, ayudará a mejorar la misma; de manera que harán mejorar nuestro rendimiento en plena competición.

– “Cuanto más confiadamente actúe un nadador, más confianza sentirá él mismo”. Esto es importante cuando en el transcurso de un torneo empezamos a perder confianza y el rival se da cuenta, con lo que la suya aumenta. Debemos mostrar a lo largo de todo el torneo, que estamos totalmente confiados y seguros de nosotros mismos. Para esto, por ejemplo, pueden mantener la compostura luego de una competición en la cual no se dieron los resultados esperados por el deportista. Según Linares: “muchas personas se traicionan a sí mismas a través de movimientos y lenguaje corporales que revelan su pérdida de confianza. Es mejor mantener la compostura para indicar que se tiene confianza y va a perseverar, manteniendo a los rivales en la incertidumbre de un torneo”.

– Hay que pensar en positivo en todo momento, aunque nos resulte imposible en muchas ocasiones. Si reflexionamos un momento nos podemos dar cuenta que pensar en “qué mal me está yendo en el torneo”, “si no subo a este podio me quedo sin nada”, Estos pensamientos no sirven. Lo único que pueden ocasionar es pérdida de concentración y autoconfianza. Por esto, en todo momento tenemos que intentar tener pensamientos positivos en torno a las competiciones. No tenemos que ser críticos con nuestros errores previos (sí reconocerlos para poder modificarlos), sino constructivos con frases como: “En la siguiente prueba voy a mejorar tal o cual cosa”, “No pasa nada, en la próxima prueba recupero mi técnica”, “Cálmate y concéntrate” etc.

– Con la técnica de visualización nos podemos ver logrando nuestros objetivos en cada prueba o en el torneo en general; y ese pensamiento intervenir positivamente en el nivel de rendimiento.

– Una buena preparación física, técnica y psicológica previa a un torneo nos puede ayudar a sentirnos orgullosos de nosotros a la hora de afrontar una competición importante. El saber que hemos entrenado los días previos a la competición y que hemos logrado un buen nivel, nos dará un hándicap importante para nuestra autoconfianza y rendimiento en dicho torneo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Thomas, A. (1982) Psicología del Deporte. Herder; España.
  2. Giesenow, C. (2007) Psicología de los equipos deportivos; claves para formar equipos exitosos. Claridad; Buenos Aires.
  3. Giesenow, C (2011) Entrenando tu fortaleza mental para el deporte. Claridad; Buenos Aires.

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