Principales lesiones en el Ciclismo

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En esta entrada (1,2) vamos a explicar las principales lesiones que suelen producirse en el ciclismo, con idea de profundizar en la explicación, prevención y tratamiento de algunas de ellas en futuras entradas. De forma general, podrían clasificarse en en dos categorías: lesiones por sobreuso y lesiones por traumatismos.

1. Lesiones por sobreuso

El ciclismo es una actividad donde la biomecánica de la bicicleta en relación con la posición y cómo el ciclista va en ella tienen un considerable vínculo con el potencial lesivo de la práctica. Hay un gran número de tejidos vulnerables (articulaciones, tendones, músculos, nervios, vasos sanguíneos) que aumentan la probabilidad de lesión. Los factores que pueden tener relación con el potencial lesivo se pueden dividir en categorías: posición de la bicicleta, elección del equipamiento y material, interface entre pedal y pie, actividad ciclista en concreto, y factores intrínsecos e individuales del deportista. A continuación se detallan las principales lesiones por sobreuso, aunque haya muchas otras; y para prevenirlas y tratarlas habría que hacer una valoración muy exhaustiva y específica de la persona para poder ir al origen del problema y prevenir o ‘reparar’ la estructura dañada.

1.1. Lesiones en miembros inferiores

Las lesiones más típicas en miembros inferiores son el dolor de rodilla y el síndrome de la cintilla iliotibial. La rodilla es una articulación compleja, viniendo el origen del dolor de rodilla de forma general por la unión patelofemoral (unión entre la patela y el fémur) y en relación con las estructuras de los tejidos blandos. Y el origen del síndrome de la cintilla iliotibial es debido a un engrosamiento de la capa profunda de tejido fibroso que cubre los músculos en el lado exterior del muslo.

1.2. Lesiones de los tendones de miembros inferiores (tendinosis)

Las tendinosis más comunes son la aquílea, patelar y del bíceps femoral, pudiendo provocar en un futuro una tendinopatía. Los factores pueden ser varios, pero estos tienen gran relación con la posición cala-pie y altura del sillín.

1.3. Lesiones de los nervios de miembros inferiores

La compresión de los nervios por debajo del pie son usuales en ciclistas de largas distancias; menos comunes las compresiones de nervios en nalgas y más raras en nervios de miembros inferiores, aunque pueden darse. La más común es la compresión del nervio digital plantar.

1.4. Lesiones musculares de miembros inferiores

Suelen darse en los principales músculos que ejecutan el gesto del pedaleo: glúteo mayor y cuádriceps; así mismo, los más comunes son: el dolor muscular en los glúteos, y dolor muscular en los cuádriceps.

1.5. Lesiones vasculares de miembros inferiores

La arteria ilíaca es el principal recurso que suministra sangre para el trabajo de los músculos de las piernas, y si se ve afectada comprometerá el rendimiento. La posición sobre la bicicleta con cierto grado de flexión en la cadera y aumentando en mayor medida cuando el pie está en el punto más alto en el pedaleo, combinado con factores de riesgo como una longitud excesiva de esta arteria y/o hipertrofia del músculo psoas que es el principal flexor, provocarán esto. Además, este retorcimiento de la arteria puede provocar una endofibrosis (estrechamiento intrínseco) de esta.

1.6. Lesiones por el sillín

Hay cierto número de lesiones provocadas por el contacto del sillín con el área perineal, pudiendo provocarse daños en la piel y tejidos blandos, infecciones, daños en nervios y vasos sanguíneos y problemas uretrales. Luego habría que diferenciar entre las ocurridas en hombres y mujeres, desde infecciones, problemas uretrales, una posible disfunción eréctil o hinchazón/variaciones anatómicas de los labios mayores y/o menores.

1.7. Lesiones de los nervios en miembros superiores

Los más comunes son producidos por efectos de compresión en estructuras de la mano, como la lesión del nervio cubital y lesión del nervio mediano, con síntomas de alteración en la sensibilidad de la piel o debilidad.

Ciclismo dolor bajo espalda
Figura 1. Dolor bajo de espalda. Fuente: Google

1.8. Dolor bajo de espalda

El dolor bajo de espalda es muy frecuente entre ciclistas, aunque rara vez lo suficientemente severo como para evitar montar en bicicleta. Suele ocurrir como consecuencia de una postura sostenida y tiene un componente muscular importante, por lo que el trabajo del core y compensatorio será relevante para evitarlo.

2. Lesiones por Traumatismos

Mientras que el ciclismo se considera una buen camino para conseguir una mejor salud, puede llevarnos a importantes lesiones por traumatismos. En la mayoría de los casos no son potencialmente mortales pero pueden causar una gran cantidad de molestias y pueden necesitar un periodo largo de recuperación para que el individuo vuelva a montar en bicicleta de nuevo.

2.1. Abrasiones en la piel

Los efectos de la fricción con el suelo puede provocar abrasiones en la piel con su correspondiente infección. Conviene estar al día respecto a las vacunas y curar la herida lo antes posible. Un apósito de hidropolímeros puede ser muy útil para cubrirla y promover una rápida curación de la misma.

2.2. Fractura de clavícula

La clavícula actúa como un puntal entre el omóplato y el esternón, ayudando a mantener la posición del hombro y del brazo. Trasmite las fuerzas desde el brazo hacia el tronco en el acontecimiento de una caída, especialmente si los brazos se encuentran extendidos, y con cierta frecuencia suele quebrarse.

3. Conclusiones

  • Si se compara ciclismo con la mayoría de deportes, tiene una tasa de lesiones mucho menor.
  • Las lesiones por sobreuso tienden a ser las más comunes, por lo que deben ser cuidadosamente diagnosticadas y tratadas, tanto en términos de ajuste de bicicleta como de prácticas de tratamiento de médico y de rehabilitación.
  • Las caídas desde la bicicleta suelen finalizar en lesiones por traumatismos, con abrasiones, cortes o fractura de clavícula, de forma más común.

Para evitar y prevenir en la mayor medida posible las lesiones, póngase en manos de un profesional, teniendo en cuenta un correcto ajuste biomecánico y de la carga de entrenamiento; así como en el proceso de readaptación si ya ha tenido alguna.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Zabala, M (2016). Especialización Deportiva Ciclismo. Universidad de Granada.
  2. Hopker, J. & Jobson, S. (2012). Perfomance Cycling: The Science of Success. A&C Black.

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