¡Muerte súbita! ¿Me puede ocurrir a mí?

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En el artículo anterior se introdujo la muerte súbita cardíaca (MSC) aclarando en qué consiste y cuáles son sus causas. En esta entrada vamos a centrarnos en cuáles son los orígenes de esas causas que conducen a la MSC y por tanto, que pueden influir en un mayor riesgo de sufrir uno de estos desafortunados eventos.

Como ya mencionamos en el artículo anterior, la MSC no es una patología en concreto sino que se trata de una muerte inesperada explicada por numerosas causas (diversas patologías), principalmente cardiovasculares (en torno al 70% de los casos), que provocan una fibrilación auricular que conduce a la muerte. Las patologías cardiovasculares pueden tener dos orígenes, por un lado encontramos el genético (que constituyen una gran parte de las patologías congénitas) y por otro, el adquirido.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo asociados a MSC pueden ser clasificados en dos grupos: aquellos sobre los cuales una persona no tiene control y aquellos que pueden alterarse mediante cambios en el estilo de vida (1).

Factores de riesgo no modificables:

Según diversos estudios los factores de riesgo no modificables son:

  • Edad: como ya hemos indicado, el riesgo de sufrir MSC se ve incrementado con la edad, especialmente a partir de 35-40 años, lo cual, no excluye su aparición en cualquier momento de la vida (2,3).
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Figura 1. Relación entre incidencia de MSC y edad en población general. Fuente: Bayés de Luna & Elosua, 2012 adaptado de Myerburg et al., 1992.

Antes de los 35 años, la MSC se asocia fundamentalmente a cardiopatías de origen genético, pero su impacto es pequeño (4), por eso la pendiente del riesgo se incrementa a partir de esta edad, cuando las cardiopatías adquiridas se hacen presentes (Figura 2).

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Figura 2. Edad de acaecimiento de MSC para cada enfermedad. NIDCM: cardiomiopatía dilatada; HCM: miocardiopatía hipertrófica; ARVC: miocardiopatía arritmogénica; LQTS: síndrome QT largo; BrS: Síndrome de Brugada; CPVT: taquicardia ventricular catecolaminérgica polimófica; ERS: síndrome de repolarización temprana (Adaptado de Hayashi et al., 2015).
  • Sexo: la MSC es más frecuente en varones que en mujeres con un riesgo entre 2 y 20 veces mayor (6), especialmente en el grupo de población más joven (6–8).
  • Raza: se observa mayor riesgo en hombres de color y afroamericanos que en otros subgrupos (blancos) (6,8,9).
  • Herencia genética: los individuos en los que familiares cercanos han presentado alguna patología hereditaria tienen más posibilidades (en torno al 50%) de portar la mutación causal y por tanto, mayor posibilidad de desarrollar la enfermedad, incrementando el riesgo de MSC (10).

Factores de riesgo modificables:

Según diversos estudios, los factores de riesgo modificables son:

Factores clásicos de riesgo cardiovascular (3,11):

  • Tabaquismo: los fumadores tienen 2,5 veces más riesgo de MSC que los no fumadores, especialmente en mujeres. El cese del consumo de tabaco reduce rápidamente este riesgo.
  • Sobrepeso/obesidad: individuos obesos presentan un mayor riesgo de MSC documentándose una relación directa entre el peso y el riesgo de MSC.
  • Hipertensión: el incremento del riesgo tiene lugar fuera de los valores normales (PAS <120 y PAD <80 mmHg) (12). En la Figura 3 se observa cómo el incremento de la presión arterial tanto sistólica como diastólica incrementan el riesgo de MSC. Destacar como en PAS superiores a 145 mmHg este riesgo se duplica frente a valores de presión arterial normales (13).
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Figura 3. Riesgo relativo de SCD en los diferente quartiles de presión arterial sistólica y diastólica en reposo. Fuente: Adaptado de Laukkanen et al., 2012.
  • Lípidos y lipoproteínas sanguíneas: concentraciones anormales de estas incrementan el riesgo de MSC: Altas concentraciones de LDL, Bajas concentraciones de HDL (principalmente) (14), Colesterol total, Altos niveles de triglicéridos.
  • Sedentarismo: la no realización de ejercicio físico se relaciona con un bajo nivel de fitness y en consecuencia con un incremento del riesgo de muerte. Hay que tener en cuenta que el ejercicio físico te ayuda a controlar muchos de los factores de riesgo aquí nombrados.

* En una entrada futura desarrollaremos específicamente la relación entre la práctica de ejercicio físico y el nivel de condición física con la MSC. También abordaremos si el ejercicio físico puede ser responsable de la MSC.

  • Diabetes: los individuos con diabetes presentan un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y por tanto, un mayor riesgo de muerte.
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Figura 4. Asociación entre diferentes variables y el riesgo a largo y corto plazo de presentar una MSC. Fuente: Marrugat & Elosua, 1999 adaptado de Cupples, Gagnon, & Kannel, n.d.

Factores psicosociales: el estrés vital, aislamiento social y, a modo global, un bajo nivel educacional puede estar relacionado con un mayor riesgo de MSC (16,17).

Conclusión

Teniendo en cuenta los factores de riesgo de MSC que acabamos de desarrollar, se debe ser consciente de que a pesar de que algunos de ellos escapan de nuestro control, otros muchos (los factores clásicos de riesgo cardiovascular) guardan relación con los hábitos de vida, de manera que se debe prestar atención a ellos para tratar de controlarlos. Si además tenemos en cuenta que las principales patologías asociadas a MSC son de origen cardiovascular, el control de estos factores nos asegura reducir enormemente el riesgo de padecer un evento de estas características.

Es tu turno. Revisa cuántos de los factores anteriores incumples y trata de poner solución a aquellos que estén a tu alcance. Está entre tus manos inclinar la balanza a tu favor, ¿vas a seguir jugándotela?

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kenney WL, Wilmore JH, Costill DL. Fisiología del deporte y el ejercicio. Madrid: Editorial Médica Panamericana,; 2014.
  2. Myerburg RJ, Kessler KM, Castellanos A. Sudden cardiac death. Structure, function, and time-dependence of risk. Circulation. 1992 Jan;85(1 Suppl):I2–10.
  3. Ostabal Artigas MI. Muerte súbita : causas y actuación inmediata. Jaen : Formación Alcalá,; 2015.
  4. Bayés de Luna A, Elosua R. Muerte súbita. Rev Española Cardiol. 2012 Nov;65(11):1039–52.
  5. Hayashi M, Shimizu W, Albert CM. The spectrum of epidemiology underlying sudden cardiac death. Circ Res. 2015 Jun 5;116(12):1887–906.
  6. Chatard JC, Mujika I, Goiriena JJ, Carré F. Screening young athletes for prevention of sudden cardiac death: Practical recommendations for sports physicians. Scand J Med Sci Sport. 2015;1–13.
  7. Maron BJ. Historical Perspectives on Sudden Deaths in Young Athletes With Evolution over 35 Years. Am J Cardiol. 2015 Nov;116(9):1461–8.
  8. Schmied C, Borjesson M. Sudden cardiac death in athletes. J Intern Med. 2014 Feb;275(2):93–103.
  9. Semsarian C, Sweeting J, Ackerman MJ. Sudden cardiac death in athletes. BMJ. 2015 Mar 18;350(mar18 19):h1218–h1218.
  10. Barriales VIlla R, Oritz MF, García DA MIL. GENÉTICA, MUERTE SÚBITA Y DEPORTE.pdf. 2011;121–35.
  11. Marrugat J, Elosua R. Epidemiología de la muerte súbita cardíaca en España. 1999;(I):717–25.
  12. Katch VL, McArdle WD, Katch FI. Fisiología del ejercicio : fundamentos [Internet]. Madrid : Editorial Médica Panamericana,; 2015.
  13. Laukkanen JA, Jennings JR, Kauhanen J. Relation of Systemic Blood Pressure to Sudden Cardiac Death. AJC. 2012;110(3):378–82.
  14. Alberti KGMM, Eckel RH, Grundy SM, Zimmet PZ, Cleeman JI, Donato KA, et al. Harmonizing the Metabolic Syndrome: A Joint Interim Statement of the International Diabetes Federation Task Force on Epidemiology and Prevention; National Heart, Lung, and Blood Institute; American Heart Association; World Heart Federation; International . Circulation. 2009;120(16):1640–5.
  15. Cupples LA, Gagnon DR, Kannel WB. Long- and Short-term Risk of Sudden Coronary Death. :11–8.
  16. Ruberman W, Weinblatt E, Goldberg JD, Chaudhary BS. Psychosocial influences on mortality after myocardial infarction. N Engl J Med. 1984 Aug 30;311(9):552–9.
  17. Weinblatt E, Ruberman W, Goldberg JD, Frank CW, Shapiro S, Chaudhary BS. Relation of education to sudden death after myocardial infarction. N Engl J Med. 1978 Jul 13;299(2):60–5.

 

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