¡Muerte súbita! ¿En qué consiste?

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La muerte súbita es un evento poco habitual en la población y que constituye uno de los acontecimientos más dramáticos a los que puede enfrentarse una persona, que es perder a un ser querido de forma súbita. Este hecho se magnifica cuando afecta a niños o personas jóvenes (especialmente si eran deportistas) de las que se desconocía previamente un proceso patológico (1). Podemos observar como a raíz de los recientes casos de muerte súbita la atención dedicada por los medios de comunicación en torno a esta temática se ha incrementado y ha creado una percepción exagerada respecto a la frecuencia con la que tienen lugar estos eventos (2). En esta entrada analizamos las causas más comunes relacionadas con la muerte súbita así como su incidencia:

¿Qué es la muerte súbita?

Se considera muerte súbita (MS), a la muerte que ocurre de manera inesperada dentro de la primera hora desde el inicio de los síntomas, o si se produce en ausencia de testigos y cuando el fallecido ha sido visto en buenas condiciones en menos de 24 h antes de hallarlo muerto (1,3,4). Habitualmente se alude a la MS directamente como muerte súbita cardíaca (MSC), puesto que como veremos, el principal origen de MS es de índole cardíaca además, es el término utilizado habitualmente en la literatura científica.

La MSC constituye el estadio final de una cadena de eventos que conducen a parada cardíaca, generalmente (en más del 90% de los casos) debido a una fibrilación ventricular (FV), o menos a menudo, por una bradicardia extrema (1). Habitualmente, la propia muerte resulta ser el primer síntoma manifestado y en muchos casos revela una patología cardíaca subyacente y silente (4–6), por tanto, describir su sintomatología resulta especialmente complicado aunque en ocasiones, se pueden experimentar síntomas como síncope, dolor en el pecho, arritmias ventriculares (palpitaciones) y disnea (4,7).

¿Qué origina la muerte súbita?

Teniendo en cuenta las principales causas de muerte en la población general (8), en la Figura 1 observamos como las enfermedades cardiovasculares se sitúan en cabeza.

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Figura 1. Principales causas de muerte en Estados Unidos en 2013. CVD: enfermedad cardiovascular. CLRD: enfermedades respiratorias crónicas. Fuente: (8)

Al referirnos concretamente a MSC (Figura 2) el comportamiento es similar, ya que normalmente (60-70% de los casos) sobreviene como consecuencia de un evento cardiovascular (1–5,9). Existen causas no cardíacas determinantes de muerte súbita (respiratorias, renales, hepáticas y neurológicas) aunque tienen lugar en el menor parte de los casos (1).

figura 2
Figura 2. Origen de la muerte súbita en jóvenes atletas. Adaptado de (2).

Para profundizar en las causas de la MSC debemos dividir a la población en dos grandes grupos, población general y población deportista, ya que presentan diferencias significativas. En primer lugar analizamos a la población general:

Las principales causas de MSC en población general tienen un origen cardiovascular, entre ellas, la enfermedad coronaria se sitúa como la principal causa (Figura 3), (1,6,11). El resto de causas se asocian a cardiopatías estructurales conocidas o no conocidas ya sean congénitas (principalmente) o adquiridas. En un mínimo porcentaje de los casos, la explicación del fenómeno de MSC tiene un origen eléctrico (síndrome de QT largo, síndrome de Brugada) (1,6). La incidencia observada en población general es de 1 a 3 casos cada 100.000 personas/año en individuos de menos de 35 años, pasando a 40-100 casos por 100.000 personas/año en personas mayores (1,6).

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Figura 3. Causas de MSC. NIDCM: cardiomiopatía dilatada; HCM: miocardiopatía hipertrófica; ARVC: miocardiopatía arritmogénica; LQTS: síndrome QT largo; BrS: Síndrome de Brugada; CPVT: taquicardia ventricular catecolaminérgica polimófica; ERS: síndrome de repolarización temprana. Fuente: (6)

Si fijamos ahora la atención en la población deportista, las causas de MSC (Figura 4) en deportistas jóvenes (<35), tienen principalmente un origen genético (miocardiopatía hipertrófica principalmente) mientras que en deportistas mayores (>35 años), suelen ser de origen adquirido siendo la enfermedad coronaria la principal causa de MSC (1,2,4,5,10). La incidencia oscila dependiendo del autor, así, según (4) sería de 1:50.000/80.000 deportistas por año, de 1-2,5:100.000 individuos según (9,11) y de 1-3:100.000 según (5). Si nos fijamos en los deportes más afectados, el fútbol y el ciclismo son los que más se asocian a casos de MSC (1).

figura 4
Figura 4. Causas de muerte súbita en jóvenes atletas. Adaptado de (2)

Si observamos y comparamos los datos de incidencia entre población general y deportista, podríamos decir que la incidencia de MSC entre población general y deportista no difiere demasiado, sin embargo, la literatura refiere habitualmente que está es muy superior en la población deportista (1,4,5,9). Estos datos son algo controvertidos al observar cómo otros autores (también recientemente), han afirmado lo contrario (2,11). La variabilidad en la incidencia que muestra la bibliografía en los diferentes tipos de población y entre estudios se debe al uso de diferentes metodologías para la recopilación de datos, algo que nos impide conocer con precisión la incidencia real de la MSC en las diferentes poblaciones estudiadas (5,9).

¿Hay alguna diferencia en España?

Se estima que el 12% de las defunciones naturales en España son súbitas, de las cuáles, el 88% tienen un origen cardíaco (1). Del total de MSC registradas, en torno a la mitad tuvieron su causa en la enfermedad coronaria seguida en un menor porcentaje por la cardiopatía arritmogénica (8%) y la miocardiopatía hipertrófica (7%). Teniendo en cuenta la edad, en sujetos a partir de 35 años la principal causa de MSC (en un 85%) fue la enfermedad coronaria, y en el grupo de menor edad fueron las miocardiopatías (38,2%). Por último, y teniendo en cuenta la cardiopatía isquémica como principal causa de MSC, el 41% de las MSC asociadas a estas causas se produjeron durante la práctica del ciclismo (12).

Conclusión

Tal y como apuntan (1,2), afortunadamente la incidencia de la muerte súbita es baja, sin embargo, debido al carácter inesperado que posee, el contexto al que se asocia y el desconocimiento que existe en torno a ella genera un caos excesivo. De hecho, algunos autores apuntan a que la mayoría de estas muertes se producen en los domicilios particulares mientras se estaba en reposo, pero claro, estos fallecimientos no quedan registrados como MSC ni son mediáticos.

Como hemos repasado anteriormente, las principales causas asociadas a la MSC son, cómo su nombre indica, patologías cardiovasculares a menudo silentes y que en muchos casos hayan su origen en hábitos de vida poco saludables. En entradas posteriores profundizaremos más en la muerte súbita, deteniéndonos en sus factores de riesgo y en cómo se desencadena. ¿Puede ocurrirme a mí?

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ostabal Artigas MI. Muerte súbita : causas y actuación inmediata. Jaen : Formación Alcalá ,; 2015.
  2. Maron BJ. Historical Perspectives on Sudden Deaths in Young Athletes With Evolution over 35 Years. Am J Cardiol. 2015 Nov;116(9):1461–8.
  3. Bayés de Luna A, Elosua R. Muerte súbita. Rev Española Cardiol. 2012 Nov;65(11):1039–52.
  4. Semsarian C, Sweeting J, Ackerman MJ. Sudden cardiac death in athletes. BMJ. 2015 Mar 18;350(mar18 19):h1218–h1218.
  5. Schmied C, Borjesson M. Sudden cardiac death in athletes. J Intern Med. 2014 Feb;275(2):93–103.
  6. Hayashi M, Shimizu W, Albert CM. The spectrum of epidemiology underlying sudden cardiac death. Circ Res. 2015 Jun 5;116(12):1887–906.
  7. Manonelles Marqueta P, Boraita Pérez A, Luengo Fernández E, Pons de Beristain C. Cardiología del deporte. Nexus Medi. Barcelona : FEMEDE, Nexus Médica,; 2005. 382 p.
  8. Mozaffarian D, Benjamin EJ, Go AS, Arnett DK, Blaha MJ, Cushman M, et al. Heart Disease and Stroke Statistics—2016 Update: A Report From the American Heart Association. Circulation. 2015. 38-361 p.
  9. Chatard JC, Mujika I, Goiriena JJ, Carré F. Screening young athletes for prevention of sudden cardiac death: Practical recommendations for sports physicians. Scand J Med Sci Sport. 2015;1–13.
  10. Kenney WL, Wilmore JH, Costill DL. Fisiología del deporte y el ejercicio. Madrid: Editorial Médica Panamericana,; 2014.
  11. Farioli a., Christophi C a., Quarta CC, Kales SN. Incidence of Sudden Cardiac Death in a Young Active Population. J Am Heart Assoc. 2015;4(6):e001818–e001818.
  12. Suárez-Mier MP, Aguilera B, Mosquera RM, Sánchez-de-León MS. Pathology of sudden death during recreational sports in Spain. Forensic Sci Int. 2013;226(1-3):188–96.

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