La enfermedad de Parkinson

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1. Introducción

Seguro que todos habéis oído hablar de la enfermedad de Parkinson en alguna ocasión, o por desgracia, la sufre algún conocido, ya que esta patología tiene una prevalencia de 1 caso por cada 1000 habitantes en la población general y de 2 a 5 por 1000 entre mayores de 60 años (3).

El parkinson se define como un trastorno neurodegenerativo que afecta a las neuronas ubicadas en la sustancia negra, estructura cerebral que se localiza en el mesencéfalo y que está formada por neuronas dopaminérgicas, es decir, secretan dopamina (esta es a la vez un neurotransmisor y una neurohormona), las cuáles juegan un papel muy importante en el control de las actividades motrices (3).

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Figura 1: Cerebro normal frente a cerebro con Parkinson. Fuente: Google

Estas neuronas son las encargadas de producir dopamina, que es un neurotransmisor fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente, lo que significa que una cantidad de dopamina insuficiente hará que el cerebro mande órdenes erróneas y se produzcan los síntomas motores típicos de esta enfermedad. También se ha demostrado que esta patología afecta a otras neuronas productoras de neurotransmisores, lo que nos daría la causa de los síntomas no motores de esta enfermedad (3).

Existe una mayor frecuencia en los hombres que en las mujeres y su edad de diagnóstico está alrededor de los 60 años. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa en frecuencia, después de la enfermedad del Alzéhimer (3), llegando a una cifra aproximada de 150.000 afectados en España y 6’3 millones en todo el mundo. Cabe destacar que es diferente en cada paciente, por lo que existe una sintomatología muy heterogénea (5).

2. Síntomas de la enfermedad de parkinson

La enfermedad de Parkinson presenta dos tipos de síntomas, los motores y los no motores (5):

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    Figura 2. Fuente: Google

    Los principales síntomas motores son: Temblor (presente en un 70% aprox.), lentitud del movimiento, rigidez muscular e inestabilidad postural.

  2. Por otro lado la enfermedad de Parkinson presenta unos síntomas no motores, entre los que destacan los trastornos del sueño (más común: 30% aprox.), lentitud en el pensamiento y deterioros cognitivos.

3. Factores de riesgo

Los principales factores de riesgo serían una edad superior a los 60 años, el sexo, la genética, los traumatismos craneoencefálicos y la exposición a ciertas neurotoxinas (1),(4).

4. Fases o estadios de la enfermedad

NIVEL DESCRIPCIÓN
Nivel 1 Afectación unilateral generalmente asociado con discapacidad mínima o funcional
Nivel 2 Afectación bilateral o línea media, sin discapacidad en el equilibrio
Nivel 3 Enfermedad bilateral: discapacidad leve a moderada con problemas de reflejos posturales; físicamente independientes.
Nivel 4 Enfermedad gravemente incapacitante; siendo capaz de caminar o estar de pie sin ayuda
Nivel 5 Se encuentra en la cama o en silla de ruedas las personas menos asistidas

Tabla 1: Federación española de parkinson (4).

5. Diagnóstico

El diagnóstico del párkinson es un diagnóstico clínico, se realiza en base a la historia clínica, exploración física, exploración neurológica del paciente, la presencia de determinados síntomas y la ausencia de otros (3).

6. Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad del Parkinson es individualizado y depende del estado de la enfermedad, no hay un fármaco de primera elección.

  • En los primeros estadios lo ideal es un tratamiento neuroprotector, ya que impedirá el desarrollo de la enfermedad (o al menos lo frenará). De entre los fármacos para tratar dicha enfermedades, el más eficaz es la levodopa.
  • En un estadio más avanzado de la enfermedad se recurriría a una estimulación cerebral profunda, un tratamiento quirúrgico que consiste en la implantación de electrodos en determinadas áreas cerebrales que modulan las señales que causan los síntomas motores de la enfermedad, logrando eliminar o reducir gran parte de estos (5).
  • Otros tratamientos en un estadio más avanzado de la enfermedad serían la infusión intestinal continua de levodopa-carbidopa (sonda abdominal que mantiene los niveles de levodopa constantes, para estabilizar la situación del paciente) o la infusión continua subcutánea de apomorfina (5).

A las personas mayores se les debe realizar tratamientos rehabilitadores para mejorar la calidad de vida y aumentar la autonomía de los afectados. “Las principales terapias son: fisioterapia y Ejercicio Físico, logopedia, terapia ocupacional,  estimulación cognitiva y apoyo psicológico y emocional” (5).

La fisioterapia y el ejercicio físico ayudan a mantener y mejorar la movilidad articular, la elasticidad muscular y el equilibrio principalmente. Otros síntomas como la falta de sueño y el estreñimiento pueden mejorar con este tipo de terapia, las principales tareas a realizar serían las que a continuación se reflejan en el apartado 7.

7. Mejora de los componentes de la condición Física en personas con parkinson (ACSM) (2)(5):

7.1. Resistencia Aeróbica

Diversos estudios demuestran que el trabajo aeróbico en personas con Parkinson mejora la capacidad cardiorrespiratoria. Estos ejercicios fueron realizados en la casa de los pacientes o en diversas residencias y centros de día. Ejercicio físico tal como andar además de la mejora cardiorrespiratoria también mejoran otros aspectos como la función física, equilibrio, coordinación… y para crear adherencia a la práctica se recomienda empezar con programas de intensidad moderada a alta. En caso de población sedentaria hay que realizar ejercicios de intensidad baja a moderada, siendo las mejoras menores que en el anterior caso.

7.2. Resistencia muscular

A pesar de no haber sido estudiado con tanta profundidad como la capacidad cardiorrespiratoria, el entrenamiento de fuerza resistencia muscular presenta beneficios de cara al tratamiento de la enfermedad. El método de entrenamiento más usado consiste en 2- 3 sesiones semanales de 1 a 3 series de 8 a 15 repeticiones con una intensidad entre el 60-80% de 1RM. Estos ejercicios son recomendables en cadena cinética cerrada en la mayoría de los casos. Ejercicios de intensidad inferior al 60% presentan un ligero beneficio en los pacientes.

7.3. Amplitud de movimiento

En individuos con los primeros estadios de la enfermedad se observa una mejora significativa en el trabajo de amplitud de movimiento, en los estadios avanzados la mejora es muy inferior. Las investigaciones actuales se han centrado en el trabajo de amplitud de movimiento en la columna vertebral, debido al gran deterioro que la enfermedad produce en esta zona. Las recomendaciones de trabajo son 2 sesiones semanales con 30 segundos de estiramiento por grupo muscular.

7.4. Trabajo neuromotor

El trabajo de Equilibrio, coordinación y agilidad ha demostrado beneficios en personas mayores, tanto sanas como con Parkinson. Se utilizan métodos tales como el trabajo de equilibrio, resistencia aeróbica y actividades como el yoga o el Tai Chi. Los principales beneficios de este trabajo son el aumento del equilibrio, independencia de estas personas,  mejor estabilidad postural y mayor propiocepción, entre otros beneficios.

La logopedia mejora los componentes del habla y la deglución, también ayuda a la recuperación de la expresividad facial.

La terapia ocupacional consiste en que el afectado por la enfermedad del Parkinson mantenga su independencia en cuanto a las actividades cotidianas (vestirse, comer…) identificando las  dificultades del paciente ante estas y mejorando su desempeño de dichas actividades.

La estimulación cognitiva busca ralentizar el deterioro y potenciar las habilidades cognitivas que estén en buen estado para mantenerlas durante el mayor tiempo posible.

El apoyo psicológico y emocional es necesario ya que existen factores emocionales que necesitan un tratamiento adecuado para poder ser solucionados, tales como la psicosis, los trastornos de ánimo, las alteraciones del sueño, etc. El apoyo psicológico va desde el momento del diagnóstico de la enfermedad hasta los estadios más avanzados de estas, tanto para el afectado por la enfermedad como para sus familiares.

8. Conclusiones

Si tenemos en cuenta el aporte del ejercicio físico en estas personas, vemos que independientemente de la etapa o estadio de la enfermedad en la que se encuentren, pueden ver mejorada su salud y calidad de vida, por lo que el ejercicio físico de la mano de un experto puede ser una herramienta fundamental para mantener y/o mejorar muchos de los deterioros físicos y cognitivos causados por esta enfermedad, tanto primarios como secundarios.

Por otro lado, sería de especial interés para la mejora de resultados en salud y calidad de vida de estos enfermos un trabajo en equipo entre diferentes profesionales, como psicólogos, médicos, fisioterapeutas, profesionales del deporte, etc., sin olvidar a sus familiares, que en la mayoría de los casos tienen un papel fundamental. Para ello, cada uno podría aportar dentro de sus capacidades profesionales lo mejor y de este modo se verían mejorados todas esos aspectos mencionados con anterioridad.

En posteriores publicaciones hablaremos de como afecta el ejercicio físico a los diferentes efectos físicos, Psicológicos y sociales producidos o causados por esta enfermedad, tanto primarios como secundarios.

BIBILIOGRAFÍA

  1. Allam, M. F., Del Castillo, A. S., & Navajas, R. F. C. (2003). Factores de riesgo en la enfermedad de Parkinson. Revista de neurología, 36(8), 749.
  2. American College of Sports Medicine. (2013). ACSM’s guidelines for exercise testing and prescription. Lippincott Williams & Wilkins.
  3. Chicharro, J. L., & Mojares, L. M. L. (2008). Fisiología clínica del ejercicio. Ed. Médica Panamericana.
  4. http://www.fedesparkinson.org/upload/aaff_guia_parkinson.pdf
  5. http://nelyvivirelparkinsonenbaleares.blogspot.com/2013/06/guia-informativa-de-la-enfermedad-de.html#outer-wrapper
  6. Figura 1: http://neurorgs.net/informacion-al-paciente/cirugia-estereotaxica-y-funcional/enfermedad-de-parkinson/
  7. Figura 2: http://www.policlinicacruzblanca.com/parkinson

4 Comentarios

  1. Muy bueno el artículo; el cuál me trae a la memoria uno reciente sobre el tema, en donde….
    Si la actividad física ayuda a conciar el sueño y éste favorece la eliminación de toxinas (que, acumuladas en el cebrebro, desarrollan enfermedades con el Parkinson y Alzheimer); entonces … la actividad física podría ser el mejor tratamiento para luchar contra esas enfermedades neurogenerativas.
    http://www.iesmurgi.org/joomla/index.php/articulos/noticias/fisica/42-sistema-glinfatico-el-cerebro-se-limpia-mientras-dormimos

    • Gracias por el comentario, como he comentado en el artículo, el ejercicio es una herramienta muy importante en la mejora y reducción de muchos de los efectos producidos por esta patología, pero no la única. Sería una falta de respeto y profesionalidad por mi parte olvidarme de su tratamiento médico, psicológico, etc., aunque el trabajo junto a otros profesionales puede verse enriquecido favoreciendo más aún la calidad de vida de estas Personas. Agradezco tu comentario, un saludo.

  2. La sinergia de todas estas ciencias y tratamientos es vital para mejorar la salud y calidad de vida del afectado, pero todas estas ciencias y otras más, aplicadas al ejercicio físico (deporte) están siendo una realidad y sin ello los diferentes profesionales como: psicólogos, médicos, fisioterapeutas sin olvidar el afecto de sus familiares no llegaría a los más altos estándares de mejoramiento en la salud por la falta de un gran porcentaje sin temor a decirlo (25%) que representamos los profesionales del deporte.

    • Exactamente Andrés. Antes de nada agradecer tu mensaje e interés por las publicaciones. Es cierto que cada vez hay más evidencia respecto a la necesidad de trabajar en equipo, aunque nos queda mucho que demostrar. El ejercicio físico está demostrando infinidad de beneficios en la mayoría de las patologías, entre ellas el párkinson, pero lo malo es que no se receta en la mayoría de los casos de forma adecuada. Un saludo.

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