El flato, nuestro gran desconocido

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Todos hemos oído hablar alguna vez del flato y todos, o casi todos, lo hemos sufrido alguna vez en nuestra vida. Pero realmente, ¿sabemos qué es ese dolor transitorio? ¿Qué factores influyen en su aparición? ¿Cómo podemos evitarlo o eliminarlo una vez que aparece?

Para solucionar las posibles dudas que puedan surgir sobre este gran desconocido, intentaremos explicarlo de la forma más clara posible, basándonos en la evidencia científica que encontramos hasta la fecha.

¿Sabemos qué es ese dolor transitorio?

En el año 2000, Morton y Callister, definían el término del flato como: dolor abdominal que surge en ocasiones al realizar ejercicio físico. Este puede localizarse en cualquier región del abdomen, aunque normalmente aparece en la zona media superior, a lo largo del reborde costal; siendo hasta dos veces más común en el lado derecho, que en el izquierdo.

La última revisión sobre este tema, realizada en 2015 por estos autores, concluye que la causa del dolor es debida a la irritación del peritoneo parietal (capa que recubre la pared abdominal por dentro) y la parte inferior del diafragma o del peritoneo parietal y el peritoneo visceral (capa que recubre las vísceras) al rozarse.

Además, el hecho de que esta capa recorra toda la pared abdominal, podría explicar la amplia localización del flato. El peritoneo parietal está firmemente adherido a la pared abdominal, a lo largo de la línea alba; por lo que el movimiento se acentúa en los laterales del abdomen. Incrementándose también, con el torso en una postura extendida.

Figura 1: Peritoneo parietal. Recuperado de https://download.ebookshelf.de 

¿Qué factores influyen en su aparición?

  • El tipo de deporte:

Según algunos autores, la mayor parte de los deportistas han sufrido flato alguna vez; siendo la carrera, una de las disciplinas con mayor prevalencia de este dolor. Por tanto, si eres corredor profesional o simplemente te gusta salir a correr, deberás lidiar con este factor. (Morton y Callister, 2005) (Dimeo, Peters y Guderian, 2004)

  • La ingestión de comida o bebida:

La ingestión de alimentos previa a la práctica y especialmente de bebidas hipertónicas (ej. Redbull), se ha evidenciado como una de las posibles causas del flato, al aumentar el movimiento visceral, por un aumento de la carga intra-visceral, que deriva en el roce de los peritoneos parietal y visceral.

  • La actitud postural:

Una posición de cifosis mantenida, es un factor influyente en la aparición del flato. Según Morton y Callister, el grado de cifosis y lordosis constituyen un factor directamente proporcional a la intensidad del dolor.

  • La estabilidad funcional del tronco

Se ha demostrado en diferentes estudios, que la estabilidad funcional del tronco es un potente determinante en la aparición del flato. Por ello, el entrenamiento de la faja lumbo-abdominal constituye uno de los principales objetivos de trabajo, dando especial importancia al papel del músculo transverso del abdomen.

Se concluye que una mayor fuerza y activación de la musculatura abdominal y, en especial, del transverso del abdomen, reducen la probabilidad de experimentar este dolor.

  • Condición física:

Algunas investigaciones hablan del estado de condición física como uno de los principales indicadores de aparición del flato; siendo inversamente proporcional a su aparición. (Morton y Callister, 2002).

¿Cómo podemos evitarlo o eliminarlo una vez que aparece?

Para evitarlo:

  • Evitar la ingesta de grandes volúmenes de alimentos y bebidas al menos 2 horas antes del ejercicio; siendo mejor una pequeña ingesta de líquido de forma regular durante la práctica.
  • Evitar las bebidas hipertónicas.
  • Recurrir a técnicas que restringen el movimiento del torso mediante el uso de un cinturón ancho alrededor de la cintura.
  • Mejorar la estabilidad funcional del tronco.
  • Una mejora en la alineación de la columna y de la postura en general.
  • Un mejor nivel de condición física.

Para eliminarlo:

  • Según el estudio llevado a cabo por Morton y Callister, la forma más efectiva de eliminarlo en base a su porcentaje de efectividad, fue: respiración profunda (40%).

BIBLIOGRAFÍA

  1. Dolor abdominal. [Figura portada]. Recuperado de https://www.google.es/search?q=flato&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiaj5yAtuDTAhUMOxoKHcMLBDsQ_AUICigB&biw=1093&bih=530#imgrc=QN7om0gC-SQYYM:
  2. Morton, D. P., & Callister, R. (2000). Characteristics and etiology of exercise-related transient abdominal pain. Medicine and science in sports and exercise32(2), 432-438.
  3. Morton, D. P., & Callister, R. (2002). Factors influencing exercise-related transient abdominal pain. Medicine and science in sports and exercise34(5), 745-749.
  4. Morton, D. P., & Callister, R. (2008). EMG activity is not elevated during exercise-related transient abdominal pain. Journal of Science and Medicine in Sport11(6), 569-574.
  5. Morton, D. P., Richards, D., & Callister, R. (2005). Epidemiology of exercise-related transient abdominal pain at the Sydney City to Surf community run. Journal of Science and Medicine in Sport8(2), 152-162.
  6. Morton, D., & Callister, R. (2015). Exercise-related transient abdominal pain (ETAP). Sports Medicine, 45(1), 23-35.
  7. Peritoneo parietal. [Figura]. Recuperado de https://download.e-bookshelf.de/download/0000/6383/49/L-X-0000638349 0001252728.XHTML/index.xhtml

 

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