Estructura y funciones de los meniscos en la rodilla

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Hasta hace pocos años, la eliminación del menisco de la rodilla era la única técnica utilizada para el tratamiento en deportistas lesionados del mismo, dando como resultado el deterioro del cartílago articular y el desarrollo gradual de la artritis. Por suerte, la ciencia en este ámbito ha evolucionado muchísimo y ha dado un cambio radical al enfoque para el tratamiento de lesiones de menisco.

Actualmente en la reparación de las lesiones relacionadas con menisco se intenta mantener el tejido intacto siempre que sea posible. Sin embargo, la incapacidad de los cirujanos para restaurar el tejido, tanto a nivel anatómico como funcional, y sobre todo en los casos de lesiones traumáticas complejas o totales, continúa presentando aún desafíos.

Estructura de la rodilla

La articulación de la rodilla contiene el menisco, que está compuesto por un componente medial y un componente lateral, situados entre el cóndilo femoral y la meseta tibial (1). Es un tejido blanco brillante muy complejo, compuesto por células, matriz extracelular especializada, la inervación específica de la región y la vascularización.

Figura 1: Ligamentos del menisco dentro de la rodilla

Los principales ligamentos estabilizadores de los meniscos son el ligamento colateral medial, el ligamento transverso, los ligamentos menisco femorales, y los tejidos adjuntos en los cuernos anterior y posterior (2). Los ligamentos menisco femorales, también conocidos como los ligamentos y Humphrey Wrisberg, anterior y posterior respectivamente, conectan el cuerno posterior del menisco lateral a un lugar cerca de la zona de inserción del ligamento cruzado posterior en el cóndilo femoral medial. Aunque sólo el 46% de las personas tienen estos dos ligamentos, el 100% de las personas tienen al menos uno de ellos (2).

¿Pero… qué es el menisco?

El menisco es un cartílago situado en el interior de la articulación de la rodilla. Tiene forma semilunar y su principal función es aumentar la profundidad de la superficie relativamente plana de la parte superior de la tibia. El menisco distribuye las fuerzas transmitidas a través de la rodilla: soporta alrededor del 40% de la carga que recibe la articulación. Además interviene en la estabilidad a la rodilla.

Los meniscos laterales y mediales tienen claramente diferentes dimensiones (3,4):

  • Los meniscos laterales son de aproximadamente 32,4 a 35,7 mm de longitud y 26.6-29.3 mm de ancho.
  • Los meniscos mediales son 40.5-45.5 mm de largo y 27 mm de ancho.
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Figura 2: Anatomía del menisco

Aunque ambos meniscos son más o menos en forma de cuña y semi-lunar, los meniscos laterales muestran una mayor variedad en tamaño, forma, grosor, y movilidad en relación a los mediales (5,6). Los meniscos laterales también cubren una porción más grande de la meseta tibial (75-93% lateralmente) en comparación con los meniscos mediales (51-74%) en sentido medial (6).

 

Vascularización de los meniscos

Figura 3: Regiones vascularizadas en el menisco

La vascularización en este tejido es de alta relevancia. Desde el desarrollo prenatal hasta poco después del nacimiento, el menisco es totalmente vascularizado. Después, sin embargo, la vascularización parece disminuir. A los 10 años de edad, la vascularización está presente en alrededor un 10-30% del menisco, y en la madurez del menisco contiene vasos sanguíneos y nervios sólo en el periférico de un 10 a 25% del tejido (6). Posteriormente, dos regiones distintas de menisco pueden ser distinguidas:

  • Región exterior: vascular, neural (zona roja-roja).
  • Región interior: que es completamente una región avascular y aneural (zona blanca-blanco).

Estas dos zonas están separadas por la región rojo-blanco, que presenta los atributos de ambas las regiones de rojo rojo y blanco-blanco. Fundamentalmente, la capacidad de curación de cada zona está directamente relacionada con la circulación de sangre, dejando a la región blanca susceptible a las lesiones post-traumáticas y degenerativas permanentes (7).

Tipos de lesiones de menisco

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Figura 4: Tipos de roturas de menisco

El menisco puede romperse de varias formas. Puede desgarrarse todo el borde interno en lo que se denomina una “rotura en asa de cubo”. También puede desprenderse un colgajo de su borde libre, o la rotura puede ser degenerativa, donde una porción del menisco está dañada y desgarrada en múltiples direcciones.

 

 

Conclusiones

  • En la rodilla tenemos dos meniscos, uno interno y otro externo, situados entre el fémur y la tibia. Juntos disminuyen la fuerza del peso corporal transmitida desde el muslo hasta la pierna.
  • La capacidad del menisco para repartir las fuerzas sobre las superficies articulares es importante porque protege al cartílago articular de un desgaste excesivo.
  • Una vez que nos quedamos sin menisco, la probabilidad de desarrollar artrosis es mucho mayor, ya que las fuerzas aplicadas sobre la zona de la rodilla, pueden dañar las superficies cartilaginosas, conduciendo a una posterior degeneración.
  • Además de proteger, los meniscos también aportan estabilidad a la articulación de la rodilla transformando la superficie tibial en una cavidad profunda, dando más estabilidad que una superficie plana.
  • En ausencia del menisco, el fémur, con forma redondeada, podría deslizarse más libremente sobre la superficie plana de la tibia y ocasionar molestias futuras.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kohn D, Moreno B. Meniscus insertion anatomy as a basis for meniscus replacement: a morphological cadaveric study. Arthroscopy. 1995;11:96–103.
  2. Kusayama T, Harner CD, Carlin GJ, Xerogeanes JW, Smith BA. Anatomical and biomechanical characteristics of human meniscofemoral ligaments. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 1994;2:234–7.
  3. McDermott ID, Sharifi M, Bull AM, Gupte CM, Thomas RW, Amis AA.Un estudio anatómico de dimensionamiento de aloinjerto de menisco. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2004; 12 : 130-5.
  4. Shaffer B, S Kennedy, Klimkiewicz J, Yao L. preoperatoria dimensionamiento de los aloinjertos meniscales en el trasplante de menisco.Am J Sports Med. 2000; 28 :. 524-33
  5. Greis PE, Bardana DD, Holmstrom MC, Burks RT.Lesión de meniscos: I. la ciencia básica y la evaluación. J Am Acad Orthop Surg. 2002; 10 : 168-76.
  6. Clark CR, Ogden JA.Desarrollo de los meniscos de la articulación de la rodilla humana. Los cambios morfológicos y su posible papel en la lesión en el menisco de la niñez. J Bone Jt Surg Am. 1983; 65 : 538-47
  7. Arnoczky SP, Warren RF.Microvasculatura del menisco humano. Am J Sports Med. 1982; 10 :. 90-5

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