Entrevista a Francisco B. Ortega Porcel

0

Buenas Francisco Ortega, muchas gracias por acceder a entrevistarle. Es un placer para nosotros.

1. ¿Podrías contarnos un poco quién eres y cómo comenzaste en el mundo de la investigación relacionado con las Ciencias del Deporte y la Salud?

“Mi nombre es Francisco Ortega, estudié la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad de Granada. Finalicé mis estudios de Licenciatura en 2002.

Comencé mi doctorado el mismo año que terminé la carrera universitaria, en el Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina. Fue un doctorado nuevo que coordinaba Ángel Gutiérrez y se llamaba ‘Fisiología del Ejercicio orientada al rendimiento deportivo y a la salud’, y este fue mi doctorado. También estuve en la Facultad de Medicina con diferentes becas como la beca del Consejo Superior de Deportes, Beca FPU para la realización de mi tesis doctoral, entre otras. También tuve la suerte de poder realizar estancias en el extranjero que incluye la FPU y como motivo de un proyecto europeo llamado Proyecto HELENA estuve en el Karolinska Institutet de Suecia durante diferentes estancias y empecé una segunda tesis doctoral allí. Todo este periodo doctoral terminó en 2008 con dos tesis doctorales, defendidas con un mes de separación, la primera en Suecia y la segunda en la Universidad de Granada. Posteriormente conseguí una beca postdoctoral del Ministerio, 2 años al extranjero y volví a elegir Suecia como destino; estuve desde 2008 a 2010 y 2011 debido a que amplié con algunos contratos allí; y en el 2012 volví finalmente con una beca Ramón y Cajal para trabajar en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada que es donde yo empecé y es donde actualmente estoy como profesor e investigador de esta Facultad.”

2. ¿Cuánto tiempo dedicas a la investigación y a la docencia? ¿Por qué decidiste investigar? ¿Qué es lo que más te gusta de este mundo?

“Durante todo este recorrido mi dedicación ha sido casi al 100% a la investigación aunque las becas FPU incluyen en torno a unos 6 créditos de docencia. Como becario, llevo una parte de docencia, pero la mayor parte del tiempo la dedico a la investigación. Dentro de la investigación mi temática ha sido investigar el efecto de la Actividad Física, ejercicio físico o condición física sobre diferentes parámetros de salud, a nivel de adiposidad corporal, total y central, aspectos metabólicos y más recientemente el ejercicio físico a nivel cognitivo.”

3. ¿Por qué ese perfil investigador?

“Porque tuve la suerte de dar con Ángel Gutiérrez y Manuel Castillo, que han sido y son mis mentores, los cuáles han tenido una trayectoria muy buena. Ángel Gutiérrez estuvo en Canadá con la persona que inventó el Course Navette, y Castillo estuvo mucho tiempo en Bélgica y ha trabajado muchos aspectos relacionados con metabolismo, insulina, glucosa y ambos tenían un carácter investigador. Nos transmitieron ese interés y, con ello y con las facilidades de financiación que hubo con el proyecto europeo AVENA y HELENA, pudimos llevar a cabo diferentes proyectos.

Actualmente con el contrato Ramón y Cajal, es un contrato de investigadores para la captación de personas que han estado como mínimo 2 años en el extranjero, lo que hace que quién lo consiga tenga un perfil muy investigador y como máximo se pueden dar 8 créditos de docencia de los 24 que podría tener un profesor contratado doctor. Durante 5 años sigues dedicándote a la investigación principalmente y un poco a la docencia, las cuáles ocupo con la asignatura de Fitness de Grado en Ciencias del Deporte, docencia en el Máster de Investigación en Actividad Física y Deporte, Máster en Entrenamiento Personal y Máster en Fisioterapia, pero el 80% de mi tiempo lo sigo dedicando a la investigación que me apasiona, aunque también me gusta mucho la docencia.”

4. ¿De todos los proyectos que has hecho cuál te ha gustado más?

“Por hacer así un repaso histórico, han sido muchos trabajos en los que he estado trabajando en los últimos años, pero hay un primer artículo en el que describíamos los niveles de actividad física en los adolescentes españoles en el Estudio AVENA. Este dio por primera vez datos de condición física de adolescentes lo que nos permitía ir a un colegio a evaluarlos y clasificar sus niveles de condición física desde el percentil 10 hasta el 100, para ver cómo progresan a lo largo de diferentes intervenciones. Este trabajo se publicó en una revista española de cardiología, la revista con mayor impacto de España, y me dieron el premio a unos de los artículos más relevantes publicados en una revista de cardiología. Dos años después me dieron el premio a uno de los artículos más citados a largo plazo, y otros 2 años después uno de los artículos internacionalmente más citados a largo plazo, así que he recibido 3 premios por este trabajo de la Sociedad Española de Cardiología, con este trabajo tan ‘sencillito’ pero que tuvo mucha aplicabilidad y por tanto ha sido muy utilizado.

Otro artículo importante a destacar fue uno que medía la condición física relacionada con diferentes componentes de salud, que se publicó en el 2008; además de una revisión que ha recibido en la Web of Science ya más de 380 citas y en Google Scholar más de 700 citas (artículo más citado en el grupo de investigación y es por tanto una de las contribuciones más especiales). Otro trabajo muy especial es el que fue publicado en BMJ, con el millón de suecos que consiguió conectar la Condición Física en la adolescencia con la mortalidad futura, tanto en mortalidad por todas las causas como por suicidio; BMJ es una de las mejores revistas médicas del mundo. Dos meses tras su publicación fue nombrado artículo más visitado de BMJ con la impresionante cifra de 51908 visitas. Y por último y más reciente el último trabajo que se ha publicado en Mayo Clinic que habla de la obesidad, qué es la obesidad, siendo exceso de grasa pero también de músculo, con colaboración de Steven Blair, referente en el ámbito de la actividad física y la salud en el mundo. Blair fue presidente del ACSM mucho tiempo y es una auténtica eminencia, y gracias al contacto con él salió este trabajo que redefine un poco la obesidad y actualmente es mi preferido, porque creo que la aportación que hace a la literatura es quizás la mayor de los trabajos que he hecho hasta ahora.”

5. ¿Cuánto crees que puede tener de impacto en la sociedad? ¿Cómo de importante puede ser que ese exceso de músculo también sea perjudicial en el caso de que sobrepases el IMC normal? ¿Qué repercusión puede tener en la sociedad cuando eso salga a la luz? ¿Saldrá a la luz o no saldrá porque quizás no interese?

“A la luz sale seguro, porque ya se ha disparado el artículo científico y también en los medios de comunicación, por lo cuál la información ya estará fuera. Yo creo que la principal utilidad es:

  1. Índice de Masa Corporal (IMC) de los años 50 resulta ser mágicamente bueno desde el punto de vista epidemiológico, es decir, nos permite clasificar a las personas en grupos de riesgo cardiovascular.
  2. En el futuro va a ser más interesante hablar de IMC que hablar de índice de grasa corporal, es decir, kg grasa/altura al cuadrado, ese índice en nuestro estudio ha demostrado predecir mucho más el riesgo cardiovascular en el futuro que el porcentaje graso. ¿Cuál es la diferencia entre los dos? Uno relativiza la grasa por peso total y el otro la relativiza por la altura de la persona, este segundo índice resulta ser más útil y yo creo que es aplicable al mundo del entrenamiento.
  3. Y por ultimo nos hace pensar un poco en el concepto de qué es realmente la obesidad, que es un exceso de grasa corporal medido por pesaje hidrostático en 30000 personas, incluso 60000 incluyendo los pliegues, seguidos durante 15 años, debería haber dado la mayor predicción de riesgo futuro. Sin embargo, el índice de masa corporal fue significativamente más potente predictor, eso nos hace pensar que quizás no es el exceso de grasa sino un exceso de peso en general (120–130kg o más) donde tienen gran cantidad de grasa, pero al moverla día a día también desarrollan mucho músculo. Este tipo de personas tienen niveles muy extremos de músculo y grasa, pero cualquier persona que trabaje en el gimnasio la fuerza o hipertrofia no va a tener este problema; estaríamos hablando de culturismo extremo, para tener un riesgo mayor cardiovascular futuro, lo cuál es muy difícil saber si se debe a la cantidad de masa muscular tan grandísima que tienen o a otros aspectos relacionados con sustancias ingeridas como anabolizantes que también pueden ayudar a que aumente ese riesgo cardiovascular. Pero ir al gimnasio, entrenar y trabajar la hipertrofia siempre se va a mover en rangos muy inferiores a los que estamos hablando. Los rangos normales en los que se mueve el 99% de la población es totalmente sano y recomendable.”

6. ¿A dónde crees que puedes llegar investigando? ¿Cuáles son tus futuras líneas de investigación? ¿Sigues en la línea de esta última investigación para seguir estudiando sobre el IMC o quieres abrir otra línea de investigación?

“Recientemente ha sido publicada una macro-revisión que tiene el triple de palabras que una revisión normal, en una gran revista, Circulation Research; es una revisión que habla de obesidad y enfermedad cardiovascular. En este artículo se refleja un poco la obesidad y sus diferentes conceptos, cómo se asocia con la enfermedad cardiovascular, revisa aspectos importantes como el ‘fat and fit’, cómo la condición física puede contrarrestar los efectos negativos de la obesidad, refleja otros aspectos importantes como que no todos los obesos tienen el mismo riesgo metabólico para el futuro, sino que hay obesos metabólicamente sanos y qué papel juega la actividad física en ello. En resumen, hace una revisión muy amplia de todos los aspectos en ese tema, así que yo creo que ese va a ser otra aportación importante a ese ámbito. Luego pienso que seguiré trabajando en esa línea, en el ámbito de la obesidad, de la condición física, enfermedad cardiovascular, en aspectos metabólicos…

También hemos abierto una línea nueva que me motiva muchísimo y a la que estoy dedicando la mayor parte de mi energía ahora mismo sobre qué efecto tiene el ejercicio físico a nivel cognitivo, qué cambia en el cerebro a nivel estructural y funcional cuando una persona entrena, y lo estamos haciendo con niños con sobrepeso y obesidad. Este es el proyecto Active Brains, que podéis encontrar mucha información de todo el grupo, de los diferentes proyectos que lideramos y de los artículos que se van publicando, etc, en una página web que acabamos de lanzar hace unas semanas que se llama como el grupo de investigación PROFITH (PRO de ‘promoting’ y FIT de ‘fitness’ y una H al final de ‘health’), es decir, promocionando la condición física y la salud a través de la actividad física. En esa página tenemos todos los proyectos, los recursos científicos para las líneas de investigación nuevas y noticias de prensa que van saliendo en relación con el grupo, respecto a premios, etc.

Para señalar algo más reciente es el proyecto europeo, este nuevo que ha salido en nota de prensa: el proyecto COCA. Es un proyecto con gente con comorbilidades, con déficit de atención e hiperactividad, lo dirige un grupo de psiquiatras, pero nos han llamado para participar en el diseño de un programa de ejercicio físico que se va a implantar vía teléfonos móviles, smart phone. Esto es un mundo nuevo, la salud vía móvil, otro proyecto apasionante para estar metido en esta línea de investigación.

Dejar respuesta