Cadenas miofasciales. Línea frontal superficial. Parte 1

0

Esta línea conecta la totalidad de la superficie anterior del cuerpo, desde el dorso del pie hasta el lateral del cráneo en dos partes, desde los dedos hasta la pelvis y desde la pelvis hasta la cabeza.

Al igual que ocurre con la línea posterior superficial; ver: (LPS, Parte 1), (LPS, Parte 2); esta línea funciona como una línea continua de miofascia integrada cuando la cadera está en extensión, como ocurre en la bipedestación.

La LFS tiene dos funciones

  • Función postural

La función general es proporcionar un sostén tenso desde la cabeza y elevar las partes del esqueleto que se proyectan por delante del eje gravitatorio: el pubis, la caja torácica y la cara.

La miofascia también mantiene la extensión postural de la rodilla, además de proteger las vísceras de la cavidad ventral.

La línea comienza en el dorso de los dedos de los pies, de hecho se conectan en los periostios con la LPS en las falanges de los dedos del pie, pero no interactúan, ya que la LPS flexiona los dedos, al contrario que la LFS, que los extiende.

Los flexores dorsales impiden el excesivo desplazamiento posterior del complejo tibio peroneo y los flexores plantares impiden una excesiva inclinación anterior.

  • Función de movimiento

La función general de la LFS en generar la flexión del tronco y las caderas, la extensión de la rodilla y la dorsiflexión del pie.

Esta línea contiene mayor proporción de fibras musculares de contracción rápida, ya que necesita generar movimientos de flexión repentinos y enérgicos.

La interacción entre la LPS, fundamentalmente orientada a la resistencia, y la LFS, de reacción rápida, se manifiesta en la necesidad de contracción de una línea cuando la otra está estirada.

Antes de continuar, destacar las paradas óseas y las vías miofasciales 

FIGURA 1. Vías Anatómicas. Paradas óseas y vías miofasciales.

Consideraciones generales

FIGURA 2. Vías Anatómicas. Vías y paradas dispuestas a lo largo de la línea frontal superñcial.

Es importante valorar cada una de las líneas (derecha e izquierda) y tratar de resolver cualquier acortamiento general de la LFS. La observación  desde un lateral revelará el estado del equilibrio entre la LFS y la LPS, y será un buen indicativo de dónde es necesario abrir y elongar la línea en general en el plano sagital (equilibrio entre LPS y LFS).

Los patrones habituales de compensación postural asociados a la LFS incluyen:

La limitación de la flexión plantar en el tobillo, la hiperextensión de la rodilla, la inclinación anterior de la pelvis, el desplazamiento anterior de la pelvis, la restricción anterior de las costillas y la respiración y la postura de cabeza adelantada.

Espinilla

FIGURA 3. Vías Anatómicas. La vía inicial de la LFS está compuesta por siete tendones que discurren bajo los aún más superficiales retináculos para combinarse en el interior del compartimento anterior de la pierna.

El plano fascial de la LFS asciende hacia el interior del compartimento anterior de la pierna, pero en su camino discurre bajo el retináculo de los músculos  extensores.

El retináculo es básicamente un engrosamiento de un plano fascial todavía más superficial, necesario para sujetar los tendones; sin él, la piel situada entre los dedos de los pies y la zona media de la espinilla se proyectaría hacia delante cada vez que se contrajeran los músculos.

Los retináculos, constituyen un refuerzo para sujetar los tendones de la LFS y dirigir su fuerza desde la espinilla hasta los dedos de los pies.

Una vez superado el retináculo, la LFS asciende por la región anterior de la pierna. En la cara lateral, incluye los músculos del compartimento anterior: el tibial anterior, el extensor largo de los dedos y el extensor largo del dedo gordo, con su forma.

Compartimento anterior de la pierna

El tibial anterior suele ser el músculo más fuerte del compartimento anterior, pero el conjunto del compartimento produce dorsiflexión y se opone a la flexión plantar.

Aquí vamos a plantear los dos patrones problemáticos más frecuentes en este compartimento.

Cuando los tendones de este compartimento pasan bajo la correa restrictiva del retináculo, pueden quedarse atascados, en términos de libertad de movimiento.

Supuestamente, los túneles lubricados de las vainas tendinosas se adhieren localmente a la fascia profunda de la pierna, por encima y por debajo de los retináculos, debido a la ausencia de movimiento completo y a estar programados a tensión constante. Cualquiera que sea la causa, la solución es bastante sencilla y a menudo sorprende positivamente al paciente/cliente, que ve aumentada su libertad de movimiento después de unas pocas manipulaciones.

FIGURA 4. Vías Anatómicas. Los retináculos, engrosamientos de la fascia de revestimiento profunda que en esta zona recibe el nombre de fascia profunda de la pierna, constituyen un refuerzo para sujetar los tendones de la LFS y dirigir su fuerza desde la espinilla hasta los dedos de los pies.

Indicaremos al paciente o cliente que se tumbe en decúbito supino, con los talones fuera de la camilla. Pediremos que flexione el pie, alternando la dorsiflexión con la flexión plantar, y compruebe que mantiene el pie alineado con el tobillo, de forma que el pie apunte directamente hacia la rodilla, sin dirigirse hacia dentro ni hacia afuera

Aplique una amplia superficie del puño flojo al dorso del pie, más allá de los retináculos, mientras la otra mano guía la flexión dorsal y plantar del pie. Deje que siga realizando despacio estos movimientos, al tiempo que vamos ascendiendo lentamente por el pie y el tobillo, cruzando el retináculo y alcanzando la espinilla.

Si los retináculos están demasiado tensos o si los tendones están trabados, notaremos cómo su progreso hacia la espinilla se ve enlentecido.

Cuando lleguemos por encima del tobillo, es importante prestar atención a qué cara de la espinilla presenta una mayor limitación, la medial o la lateral. Dado que comienza en los tendones, la progresión natural es continuar en sentido ascendente sobre los músculos del compartimento anterior, en la cara lateral de la región anterior de la espinilla. Sin embargo, la LFS también incluye el periostio y las hojas de fascia superficial que pasan sobre la tibia en la cara anteromedial.

Cabe destacar que en cualquier postura donde la posición de la rodilla sea anterior al tobillo, los músculos posteriores de la pantorrilla se tensan (contracción excéntrica o bloqueo largo), y los tejidos y músculos anteriores se desplazan hacia abajo (contracción concéntrica, bloqueo corto).

FIGURA 5. Vías Anatómicas. El extremo superior del compartimento anterior deja atrás la tuberosidad tibiai y llega hasta el ligamento rotuliano y el complejo del cuádriceps.

Una de las mejores soluciones es desplazar los tejidos de la superficie anterior de nuevo hacia arriba (al tiempo que los tejidos correspondientes de la LPS se desplazan hacia abajo).

Por tanto, por encima del tobillo y de los retináculos, se puede trabajar tanto la superficie muscular como la superficie de la tibia. Dado que forman ángulos entre sí, pueden trabajarse alternativamente o los dos a la vez usando las dos manos. La técnica con dos manos implica formar un puño flojo con cada mano y colocar las falanges proximales contra la superficie, una mano sobre la cara anterior del compartimento anterior de los músculos, la otra sobre la cara anterior de la tibia situada por encima. Siempre evitando causar dolor en el perióstio de la tibia.

Deje que sus manos vayan trabajando en sentido ascendente al compás del movimiento del paciente, deteniéndose cuando este se estire en la flexión plantar y llevando el tejido en sentido cefálico durante la dorsiflexión. Continúe hasta que ya no sea eficaz o alcance el extremo superior del compartimento muscular, lo que suceda primero.

El extremo superior del compartimento anterior deja atrás la tuberosidad tibial y llega hasta el ligamento rotuliano y el complejo del cuádriceps.

Muslo

La siguiente parada de la LFS se encuentra en el extremo superior de las caras medial y lateral de esta vía, en la tuberosidad tibial.

El cuádriceps comienza aquí su ascensión junto con el ligamento rotuliano. La LFS incluye la rótula, el voluminoso hueso sesamoideo diseñado para mantener esta línea alejada del fulcro de la articulación de la rodilla, de forma que los tejidos del cuádriceps puedan hacer más palanca para extender la rodilla.

Los tres vastos del cuádriceps se insertan en distintas partes de la diáfisis del fémur, pero la cuarta cabeza, el recto femoral, continúa hacia arriba, llevando la LFS hasta la pelvis. Su extremo superior profundiza bajo el tensor de la fascia lata y el sartorio para insertarse en la espina ilíaca anteroinferior (EIAI).

Una cabeza del recto, pequeña pero importante, envuelve el extremo superior de la articulación de la cadera.

La interpretación más estricta de la LFS incluiría únicamente el recto femoral, no todo el cuádriceps, pero asegurar la libertad de esta línea exige que el recto, un músculo biarticular, esté libre para hacer su trabajo tanto en la cadera como en la rodilla. Los patrones de movimiento repetitivos, especialmente en atletas, pueden provocar que el recto se adhiera a los vastos subyacentes.

Líneas de bifurcación

FIGURA 6. Vías Anatómicas. Existen dos lineas de bifurcación 0 rutas alternativas al recto femoral desde la rodilla hasta la cadera. El sartorio traza una curva ascendente desde la cara interna hasta la espina ilíaca anterosuperiory el borde anterior del tracto iliotibial hace lo mismo en la cara externa del muslo.

Existen diferentes conexiones desde la tibia hasta la cadera, que conectarían con los oblícuos, pero esto lo veremos posteriormente en otras líneas miofasciales, de este modo poder centrarnos única y exclusivamente en la LFS.

Descarrilamiento

En la parada superior del recto femoral, nuestra vía anatómica parece detenerse. Ningún músculo ni estructura fascial sale de aquí en una dirección directamente ascendente; los oblicuos del abdomen parten en ángulos.

El músculo que continúa al recto femoral en la región medial es el ilíaco, por lo que podría encontrarse algún argumento a favor de algún tipo de conexión entre las dos estructuras, pero el ilíaco forma parte de un plano más profundo, la línea frontal profunda; para la LFS, buscamos la continuidad superficial de la cara anterior.

La miofascia que continúa claramente la carrera en sentido ascendente por la línea anterior del cuerpo es el recto del abdomen, de manera que, sencillamente, tenemos que romper las reglas de las vías anatómicas para hacer un salto lógico y superar el pubis.

La explicación de este salto es la siguiente: la EIAI y el pubis forman parte del mismo hueso (al menos en cualquier individuo que supere el año de edad). Así, por cada milímetro que el recto del abdomen tire del pubis hacia arriba, el recto femoral debe elongarse un milímetro. Si ambos se contraen, la cara anterior dela caja torácica y la rodilla se aproximan.

Si el cuerpo se arquea en hiperextensión, ambos deben estirarse. Si uno de ellos no puede elongarse, el otro debe compensarlo o transmitir la tensión hacia arriba o hacia abajo a lo largo de la vía.

FIGURA 7. Vías Anatómicas. Los movimientos exclusivamente sagitales (flexoextensión) movilizarán toda la LFS. (B) Los movimientos de rotación de las caderas o el tronco desconectan la sección superior de la LFS de la inferior.

Así, aunque no existe una continuidad miofascial, sí existe una continuidad mecánica a través del hueso coxal.

Esta vía anatómica trabaja como una vía única siempre y cuando limitemos nuestra discusión al movimiento en el plano sagital o en sus proximidades. La LFS no funcionará como una banda continua en los movimientos que impliquen rotación de la cadera o el tronco, pero si actúa como una continuidad en la postura y en los movimientos y estiramientos sagitales (fig. 4.17).

Abdomen

Una vez colocados en la parte superior del pubis, podemos continuar nuestra andadura ascendente sobre la fascia abdominal, incluyendo los componentes musculares del piramidal y el recto del abdomen, así como las hojas fasciales que rodean al recto desde los oblicuos y el transverso.

En la segunda parte de la entrada, continuaremos hacia arriba con esta línea miofascial.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Myers, T. W. (2014). Vías anatómicas. Meridianos miofasciales para terapeutas manuales y del movimiento. Elsevier España.

Dejar respuesta